Si se recomponen los precios del gas natural, la filial local de la petrolera francesa tiene previsto reanudar inmediatamente sus trabajos en la Cuenca Austral, que demandarían una inversión aproximada de 200 millones de dólares y otros 200 millones adicionales ya invertidos. 

La intención es que esos yacimientos entren en producción en marzo o abril de 2005, y cubran las mermas en los pozos maduros. Si esto no sucede, advierten desde la compañía, para el invierno siguiente la situación será más complicada.

Para completar la obra ya iniciada con el objetivo de explotar los yacimientos Carina y Aries, Total Austral y sus socios Wintershall y Pan American necesitan tener una perspectiva clara sobre la evolución del negocio gasífero argentino antes del mes de agosto.

Los planes originales indicaban que la producción en el sur comenzaría a mediados de 2003, pero los cambios en la economía -la devaluación, la pesificación y el congelamiento de las tarifas del gas natural, entre otras cosas- frustraron esa intención.
Tras analizarlo detenidamente, los mentores del emprendimiento decidieron seguir adelante con una parte de la obra, y esperar a una recomposición de los precios para completarla. Aunque el contexto económico del momento no hacía factible el proyecto en términos económicos, ya se habían dado importantes pasos para conseguir los recursos humanos y los materiales necesarios para iniciar los trabajos. La detención del proyecto hubiese dado por el suelo con ese esfuerzo organizativo, que posiblemente se traduciría en pérdidas de tiempo y dinero más adelante. De esa manera, el consorcio decidió colocar un desembolso de 200 millones de dólares para realizar la construcción de las plataformas off shore y el tendido del ducto con su correspondiente instalación costa afuera. El cronograma de trabajo indica que esta etapa estará finalizada para noviembre de este año.

Para que los yacimientos de la Cuenca Austral entren en producción es necesario realizar un desembolso restante de aproximadamente 200 millones de dólares, que estarán destinados a la obra on shore (principalmente la instalación de las plantas de tratamiento) y, finalmente, a la perforación de los pozos. Esta fase del emprendimiento es la que está a la espera de “señales claras” por parte del gobierno o del mercado.
Necesitamos un poco más de un año y medio para entrar en producción. Si se toma la decisión antes de agosto, podemos arrancar con la explotación en marzo o abril de 2005. Para ese entonces tendríamos una capacidad de producción de más de 10 millones de m3 diarios”, explica Grosjean.
El resto de la inversión necesaria para extraer gas natural de Carina y Aries, según comenta el ejecutivo, sólo se realizará si la empresa obtiene ingresos adecuados. “Se trata de una suma importante que prácticamente no fue disminuida en su expresión en dólares con la devaluación, dado que la tecnología utilizada es en su totalidad importada -explica el directivo-. No existe en el país, porque este es el único emprendimiento realmente off shore en la Argentina. Estamos hablando de operaciones a 80 km. mar adentro, en una zona muy complicada”.
Si todo sucede de acuerdo con las expectativas más optimistas de la compañía, los gigantes yacimientos patagónicos mar adentro entrarían en régimen a buena hora, dado que los volúmenes de allí extraídos reemplazarían casi sin sobresaltos a la producción declinante que Total Austral tiene cerca de la costa. En caso de que la suerte sea otra, el directivo de la firma francesa adelanta que su aporte al mercado va a “declinar de manera importante en 2004, y la situación durante el invierno del año que viene será muy complicada”.

Qué es la Cuenca Austral

Carina, Aries, Vega Pleyade, Fenix y otros son dos ingentes yacimientos de gas natural -se calcula que contienen aproximadamente un 40% del remanente de la Argentina- ubicados en la costa de Tierra del Fuego. Su desarrollo fue planeado originalmente en cuatro etapas, de las cuales dos están a punto de culminar. Plano: infobae.

El descubrimiento de las reservas off shore data de 1982, pero tomar la decisión de explotarlas requirió de un largo período de maduración. Las innovaciones tecnológicas que permitieron bajar las costas, el aumento en la demanda interna del hidrocarburo, así como el incremento de las exportaciones hacia los países limítrofes y la posibilidad de establecer importantes plantas industriales en la isla, terminaron por inclinar la balanza en favor de su realización.
Cuando comenzaron los primeros trabajos en el sur, el tipo de cambio argentino aún no se había modificado, y la rentabilidad del proyecto estaba prácticamente asegurada. Sin embargo, la pesificación y el congelamiento de las tarifas de servicios públicos decretados con posterioridad a la depreciación del peso cambiaron sustancialmente el panorama. A pesar de ello, la firma que desarrolla el proyecto CMA decidió seguir adelante con los trabajos que ya había iniciado, para no perder más dinero.
En el consorcio siempre consideraron que cuando la economía nacional retomara niveles aceptables de crecimiento, necesitaría el gas natural fueguino. Y que en ese momento los niveles de precios no serían los actuales, sino que estarían equilibrados con los mayores costos que implica la explotación off shore.

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.