Ahora, las soluciones tecnológicas nucleares (fusión/fisión) y la apuesta financiera para desarrollarlas no las veo racionales.

Motivos financieros:

La energía nuclear nunca ha sido competitiva. Todos los reactores en funcionamiento fueron construidos por entes estatales o en mercados estrechamente regulados, después de recibir ingentes subvenciones para su desarrollo e implantación, y gozando en todo momento de la externalización de sus costes medioambientales y de seguridad. Y a pesar de ello, la industria nuclear no ha sido capaz en 50 años de resolver los problemas de coste, seguridad, residuos y proliferación que siguen lastrando su futuro. El declive de la industria nuclear en EE UU empezó en 1973, seis años antes del accidente de Three Mile Island. Los pedidos de nuevas centrales alcanzaron un máximo de 35 en 1973 para caer a cero en 1978, y ninguna de las centrales planificadas después de 1973 entró en operación. Desde 1978 no ha habido ningún nuevo pedido. En España ocurrió exactamente lo mismo, excepción hecha de la sustitución de Lemóniz I y II por Trillo y Vandellós II, por razones de todos conocidas.

¿Cuál fue el detonante de la llamada "moratoria nuclear"? Muy sencillo: la crisis del petróleo de 1973. Los planes de expansión se habían realizado basándose en unas tasas de crecimiento de la demanda eléctrica que se vieron truncadas por la recesión que siguió al incremento de precios del crudo, y el consiguiente incremento de las tasas de interés hizo que las centrales nucleares, muy intensivas en capital, fueran antieconómicas. Ello es reconocido así por la propia industria nuclear, por ejemplo por el Nuclear Energy Institute, cuando dice que "la mayor parte de las cancelaciones pueden atribuirse al embargo petrolífero de 1973 que produjo una contracción económica y una elevación de las tasas de interés que redujeron el crecimiento de demanda eléctrica del 7% al 3%". ¿Qué hace pensar que ahora no vaya a ocurrir lo mismo? Tenemos el ejemplo del nuevo reactor francés EPR, la primera de cuyas unidades se construye en Finlandia, cuyo presupuesto se ha incrementado un 10% en el último año, por las subidas de precio del cemento y el acero, y vemos que la tendencia de los tipos de interés vuelve a ser al alza. La subida del petróleo, lejos de favorecer la energía nuclear, lo más probable es que la perjudique, y sería un error mayúsculo volver a repetir la experiencia que dio lugar a una costosa moratoria que fue necesaria para salvar de la quiebra a las eléctricas y que todavía hoy estamos pagando.

Si fuera verdad que el mercado es el mejor mecanismo de asignación de recursos (como es el enfoque que tu planteas con la planificación de inversión en I+D a través de fondos de inversión), es evidente que no habría que subvencionar nada. El dios mercado proveria lo óptimo y todos tan felices. Ocurre, sin embargo, que nadie se cree este cuento de hadas y entonces todo se complica. Por ejemplo, si no hubieran habido cuantiosas subvenciones continuadas durante más de 50 años, ya no estaríamos discutiendo si nuclear-si, o nuclear-no, simplemente porque no existiría. El mercado es incapaz de desarrollar máquinas de perder dinero, como es incapaz de desarrollar la famosa fusión.

No conozco a ninguna empresa, en ningún sector industrial, que se juegue su futuro con inversiones a 50 años sin ningún tipo de garantía, en base a previsiones de cual será la demanda dentro de 25, 30 ó 40 años, y no conozco a ninguna compañía de seguros que quiera asegurar una central nuclear, ni contra accidentes, ni contra malfuncionamiento, ni contra adversidades del mercado.

Aceptado pues que no es el mercado el que nos va a resolver los problemas energéticos, lo que se nos plantea es qué es lo que subvencionamos. Es decir qué es lo que hacemos al margen del mercado. Y llegados a este punto hay un criterio que me parece obvio: aquello que tenga más visos de funcionar y de llegar a un día en que las subvenciones no sean necesarias. Y desde este punto de vista podríamos descartar inmediatamente la nuclear: llevamos 50 años subvencionándola y todavía es incapaz de continuar sin que la sigamos subvencionando. No sé si dentro de 50 años le ocurrirá lo mismo a la eólica o a la solar pero por lo menos merecen el beneficio de la duda. Con la nuclear, esa duda no existe, es una certeza negativa y repetidamente comprobada.

De todas formas, este discurso de las "subvenciones" es totalmente falaz. ¿Por qué hay que subvencionar un determinado tipo de energía? Porque no es competitiva, dicen, y ¿por qué no es competitiva? Porque no tiene las mismas subvenciones que las demás fuentes energéticas. ¿Queda claro, no? Bueno, pues lo explicamos.

¿O es que la guerra de Irak no es una subvención al petróleo? O es que toda la política exterior de USA y Europa en los últimos 50 años no es un subvención total al petróleo y al gas?

¿Cómo es posible que un litro de gasolina cueste lo mismo que un litro de agua en la gasolinera? El litro de petróleo permite realizar el trabajo de varias personas-dia y es irrecuperable. El de agua apenas nos sostiene en pie un día y además nunca se destruye, se reciclará y dentro de cien años podremos volver a beber exactamente el mismo litro, una y otra vez, por lo menos hasta que el Sol se apague.

¿Cómo es posible que un sistema económico otorgue el mismo valor a cosas tan distintas? Por una simple razón, porque consideramos que el petróleo es como el agua, que siempre podemos ir a la fuente a por más y que por tanto vale lo que cuesta recogerlo y traerlo. Es decir, porque actuamos como si realmente fuera renovable. ¿Y cómo es que los que tienen la llave de esta fuente milagrosa sean tan idiotas? Porque si no se hicieran el idiota no les daríamos caramelos y además les quitaríamos la llave.

Por eso es necesario subvencionar todas las fuentes renovables, porque "valoramos" las no-renovables como si fueran renovables. ESA ES LA GRAN SUBVENCIÓN OCULTA que "obliga" a subvencionar a las renovables.

Si adjudicáramos a los combustibles fósiles su verdadero valor (o sea, colocar el precio del barril muy por encima de los actuales 70$), no habría que subvencionar nada. Todo tendría su precio correcto.

Y me preguntará, ¿Y cual es ese precio? Pues muy simple, el coste de reposición, es decir, el coste de las renovables. Un barril de petróleo tendría que valer exactamente lo mismo que lo que cueste generar la misma cantidad de energía por métodos renovables (aprox. unas 15 veces más), porque es la única forma objetiva de valorarlo y de dar a las generaciones futuras las mismas oportunidades que nosotros hemos tenido. Si el precio de la energía fósil hubiera sido 15 veces más cara no hubiéramos desarrollado una civilización derrochadora como la actual.

Sólo está justificado que gastemos un barril irrecuperable si al mismo tiempo somos capaces de poner en funcionamiento algo que produzca la misma cantidad de energía per secula seculorum. Es lo que se llama justicia intergeneracional. Lo que ahora hacemos es esquilmar a las generaciones futuras. Vivimos del capital geológico en lugar de vivir de los intereses y por tanto, descapitalizamos a la humanidad. Somos unos padres manirrotos que nos jugamos la fortuna familiar en farras indecentes. Así de simple y así de crudo.

No nos quepa la menor duda de que así nos considerarán las generaciones futuras. Recordarán la Era del Petróleo como aquella corta época (200 años) en la que la humanidad despilfarró una preciosa e irrecuperable herencia geológica acumulada durante miles de millones de años, arruinando así el futuro de la especie, nuestra gran familia.

2.Costes de la Nuclear

Por mucho que diga el Foro Nuclear, hoy por hoy, no se hacen nucleares por cuestiones financieras. En primer lugar, porque nadie sabe lo que cuesta un reactor "de nueva generación" ni cuanto se tarda en construirlo, ni de cual será la tasa de interés en el futuro. Y el coste del kWh nuclear depende, sobretodo, de estas tres variables. Y las perspectivas no son nada halagüeñas, por mucho que se esfuerce el WEO2006 en cuantificar los hipotéticos costes nucleares para declararlos competitivos si el gas sube por encima de determinado precio. Ya he explicado porque esta forma de comparar costes es falaz. Se comparan costes nucleares a precios fósiles de hoy con electricidad no nuclear a costes fósiles futuros. Para comparar manzanas con manzanas hay que comparar los dos costes a un mismo precio de los fósiles, el de hoy o el futuro, pero para los dos.

Las dificultades de financiación de las nucleares pueden analizarse desde un punto de vista monetario, hablando de tasas de descuento, intereses intercalarios, etc. pero como las finanzas no son sino juegos de números, creo que hay otra forma de analizar el mismo problema que es mucho más ilustrativa y que demuestra hasta qué punto es irracional un programa continuado de construcciones nucleares: la contabilidad energética.

Coste energético:

Una central nuclear, como cualquier otra construcción o producto, requiere una determinada cantidad de energía para su construcción y puesta en funcionamiento. Requiere pues una cierta inversión energética, que es muy elevada, como refleja su alto coste monetario. La central, luego genera energía de forma más o menos constante, una energía que va amortizando la inversión energética inicial, hasta que finalmente produce un saldo neto de energía positivo. Pues bien, las estimaciones realizadas sugieren que una central nuclear tarda unos 10 años en recuperar la energía en ella invertida durante sus 4 años de construcción, lo cual casa bastante bien con los programas de amortización monetaria que las compañías utilizan, y parece un buen negocio energético. Suponiendo una vida de unos 40 ó 50 años, multiplicamos por 4 ó 5 la energía invertida.

El problema no es tanto la amortización de una central, como qué ocurre con un programa de construcciones nucleares continuado como el que propone el WEO2006. Si suponemos, por ejemplo, que construimos una central por año en todo el mundo, lo cual es sólo una cuarta parte de lo propuesto por la AIE, resulta que no obtendríamos un saldo neto positivo hasta dentro de más de 30 años. Es decir, en el plazo que considera la AIE el programa de construcciones nucleares propuesto no incrementa la disponibilidad energética, sino que la reduce. Un programa de construcciones nucleares continuado es un programa de "inversión" energética, no de "generación neta" y por tanto sólo puede contribuir a empeorar la situación. Es como si alguien que no puede llegar a fin de mes porque sus ingresos son inferiores a sus gastos, decide ponerse a ahorrar para cuando se retire: lo cual es uy loable pero tiene un pequeño problema, que no llegará al retiro para disfrutar de sus ahorros. Pues lo mismo ocurriría con el programa propuesto por la AIE.

Es cierto que ahora tenemos el problema añadido del cambio climático, pero tampoco este argumento es muy sólido. En primer lugar, porque la energía nuclear no puede sustituir, por lo menos en el futuro previsible, a los combustibles fósiles en la actividad que más CO2 genera: el transporte. Y en segundo lugar, porque un plan de construcciones nucleares que tuviera como objetivo eliminar los combustibles fósiles de la generación eléctrica es inviable: requeriría construir una nueva central nuclear cada dos días durante 25 años y ni siquiera habría uranio suficiente; ni sabríamos dónde almacenar los centenares de miles de toneladas de residuos que se generarían. Doblar la capacidad nuclear podría ser el máximo viable, pero ello sólo evitaría un 8% de las emisiones previstas para 2050, si lo comparamos con una generación equivalente con gas natural. Un ahorro que puede obtenerse por otros medios menos costosos y arriesgados.

Por tanto, los planteamientos de la industria nuclear para salvarse de la muerte anunciada no pueden considerarse efectivos para resolver los problemas que tenemos planteados, y éstos deben abordarse desde otra perspectiva. De hecho, un incremento continuado de los consumos energéticos no es posible, ni con energía nuclear ni sin energía nuclear, y por ello la solución sólo puede venir mediante reducciones significativas de la demanda. Hay que aceptar que el crecimiento exponencial continuado es imposible en un mundo finito y prepararnos para un futuro basado en las energías renovables, un futuro de altos costes energéticos en el que el bienestar y la felicidad no podrán asociarse sólo, ni principalmente, al consumo material y a los viajes de placer.

La dependencia de fuentes fósiles

La nuclear no aumenta la seguridad del suministro energético global porque por mucho que pudiera asegurar un porcentaje, digamos del 50% - siendo super optimistas, más optimistas incluso que la propia industria - ni siquiera mejora la seguridad, en términos generales. Simplemente porque el otro 50% necesariamente estaría basado en combustibles fósiles que sabemos estarán tarde o temprano sujetos a inseguridad (a declive). El problema está, fundamentalmente, en que la nuclear no tiene impacto alguno sobre el transporte por carretera, y que sin transporte, o con unos costes de transporte cada vez más elevados, nuestra dependencia energética fósil, inevitable, cada vez tendrá más incidencia sobre nuestro modo de vida porque está basado en un modelo energético que, como dice la primera frase del WEO2006, es "insostenible".

La nuclear únicamente puede compensar las oscilaciones a corto de los precios del gas natural. Ni siquiera puede compensar una tendencia alcista subyacente, porque esta tendencia implicaría también una tendencia igual del petróleo y de todos los costes de construcción nuclear, de financiación y de minado y enriquecimiento de uranio, y por tanto todos sus costes principales. Como he dicho, si hay oscilaciones del gas, es porque las hay del petróleo y sobre esas nada puede hacer la nuclear. Muy al contrario, empeoran también sus costes. La idea de que los costes de la nuclear son "fijos" e independientes de los demás costes energéticos es un mito. Es un espejismo de corto plazo. Lo son para una central ya construída, aprovisionada de combustible, y suponiendo que fue financiada a un tipo fijo, lo cual parece imposible. ¿Quien prestará los 500.000 millones de euros que suponen el plan nuclear de la AIE a 40 años y a un tipo fijo y competitivo? ¿un fondo de inversión de capital chino? ¿Ha visto también que el precio del uranio sigue perfectamente al del petróleo, como no puede ser de otra forma?

El problema de las reservas

Vayamos ahora a la seguridad de suministro nuclear. La situación del mercado del uranio no es tan brillante como parece deducirse del WEO2006. Estamos viviendo del desmantelamiento de las cabezas nucleares rusas y si hubiera un crecimiento significativo del parque nuclear habría una repentina escasez de uranio. Ni siquiera está asegurado el consumo del parque actual más allá del 2020. Y según un vicepresidente de Areva, "el tiempo que transcurre entre una señal de escasez en el mercado y un suministro efectivo de uranio, es de 20 años, siendo este período 'incompresible'". O sea que hasta dentro de 20 años, si todo va bien, nada de aumentar significativamente los consumos.

Las reservas útiles de uranio están muchísimo más concentrada que las del petróleo, con tres o cuatro países copando el 75% de las reservas. Que esos países sean Canadá, Australia, EE.UU., Rusia o Kazhastan puede que le tranquilice a Ud., pero a mi no. En una situación de escasez, no hay amigos, hay lo que hay y para el mejor postor, o para el que tiene el mejore ejército. La situación en cuanto al enriquecimiento es aún más "monopolista". Ahí si que Francia reina, junto con EE.UU., Rusia, UK y creo que Japón. Cuatro o cinco proveedores, como máximo. "Amigos", eso sí, pero dudo que tan amigos como para quitarse el pan de su boca para curar nuestra hambruna, llegado el caso.

Y ya para terminar, sigue sin estar resuelto el problema de los residuos radiactivos. No me parece racional que desarrollemos tecnologías nucleares que no tienen en cuenta el coste de los residuos a largo plazo. ¿quién asegura una situación de seguridad máxima en los confinamientos a, pongamos, 10000 años vista? Nadie lo puede asegurar, y sin embargo se trata de algo que pone en riesgo la calidad de vida de los humanos futuros. ¿Cómo evaluar su coste monetario? ¿alguna idea? Las aseguradoras no tienen ni idea de momento, por eso no aseguran centrales nucleares, de nuevo es el Estado el que corre con la socialización de riesgos.

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