Imaginaos la siguiente medida: prohibir la utilización de medios de trasporte individual, salvo la bicicleta, motocicletas de bajo consumo, ciertos vehículos especiales como ambulancias y, tal vez, algún automóvil que cumpliera estrictas medidas en cuanto a peso, materiales de construcción, potencia, consumo y velocidad máxima. Sí, se hundiría un sector económico muy importante, paro, recesión...

¿Y qué?, de inmediato surgirían nuevas oportunidades, nuevos medios de transporte colectivo, la economía se reorganizaría y, además, de un plumazo, con sólo firmar un decreto-ley, nos quitaríamos de encima mucha contaminación y un buen porcentaje de nuestra dependencia energética del petróleo.

Pensemos de otra manera: ¿qué tipo de milagrosa energía deberíamos encontrar para que, al ritmo de crecimiento actual, no estuviéramos igual en dos o tres generaciones? Lo que se impone es una planificación energética y, sobre todo, un poco de sentido común, un poco de ahorro. ¿Cómo es posible que gastemos, para ir a comprar el periódico, la energía necesaria para producir el alimento de un ser humano para varios días? Tenemos el derecho a vivir bien (aunque haya gente que viva mal), pero también tenemos la obligación de ahorrar. Si no se ahorra por decisión propia que sea a la fuerza, es decir, bienvenido el incremento en el precio de la energía, yo, de pequeño, consumía una pequeña parte de la energía que consumo a día de hoy, y, la verdad, era tan feliz o más que ahora.

Más preguntas: ¿qué sentido tiene gastar petróleo para extraer oro o diamantes?, ¿es eso riqueza? Puede argumentarse que el oro y el diamante tienen aplicaciones, pero, ¿es la joyería, por ejemplo, una aplicación útil?, al final, acabaremos justificándolo todo, todo es útil, todo es riqueza, todo es necesario, todo es progreso. El progreso debería venir de la utilización MÁS EFICIENTE de los recursos, de las tecnologías y no, simplemente, progreso a costa de mayor gasto (de petróleo). ¿Cuál sería el crecimiento real de nuestro bienestar (renta per cápita) basado solamente en el aumento de la eficiencia, en la mejora tecnológica, en el uso de factores renovables y sin la trampa del aumento de la población (mano de obra esclava que no es sino otra forma de petróleo barato)? ¿El 20% al siglo? ¿El 30%? Seamos serios. ¿Cuánto creceríamos si se establecieran límites anuales de consumo de energía? ¿Qué países crecerían? ¿Crecería algún país? En realidad, hoy en día, no se crece, se engorda.
Mapa de países por PIB per cápita en 2012, según el Banco Mundial.

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.