Debemos reconocerlo, nuestro planeta se encamina hacía una crisis energética. Si no se hace nada para reducir nuestra dependencia del petróleo, y si la raza humana es incapaz de encontrar una fuente alternativa viable, la crisis del petróleo de los años 70 parecerá un picnic. 

La mayoría de la gente es ajena al hecho de que el suministro del petróleo está subiendo conforme sube la demanda global. Pero cuando te das cuenta de que en realidad más del 60% de los países mayores productores de petróleo han alcanzado el máximo de su capacidad de extracción, el panorama empieza a ser alarmante. No estoy diciendo que el mundo se quedará sin petróleo mañana. ¡Nada más lejos de la realidad! No obstante, la velocidad, a la que estamos extrayendo este combustible desde el interior de la tierra, se ralentizará de manera irreversible. 
Y mientras estén pronosticando un futuro del color de rosa para la situación energética global, los gobiernos nos hablan de las enormes reservas supuestamente existentes en Oriente Medio. Si realmente existen estas milagrosas reservas o es una exageración, es muy discutible. 
Por ejemplo, puedo declarar que he descubierto una reserva de un billón de barriles en el patio interior de mi casa, pero ¿cómo de útil sería esta reserva para ayudar al mundo a resolver su problema energético, si solo puedo extraer, digamos, cien mil barriles al día? En un mundo, donde la demanda global de petróleo oscila alrededor de 84,5 millones de barriles al día y la oferta cubre esta demanda con dificultad, en vez de hablar tanto de las reservas milagrosas de Oriente Medio, mejor nos centraríamos en lo que realmente podemos extraer y suministrar al mercado.
. ¿El suministro podrá seguir creciendo?  Es más, para comprender la dinámica global del suministro de petróleo, es crucial comprender que cada yacimiento petrolífero del planeta se rige por las leyes geológicas. En otras palabras, una vez extraído el 50% del petróleo de cada yacimiento, la producción llega al máximo y empieza a declinar. Los geólogos llaman este fenómeno como “peak oil”. Ahora, hay quien dice que todo esto suena a una conspiración, pero los datos históricos nos confirman que el “peak oil” es una realidad; y una incómoda verdad. 
No hay discusión alguna acerca del hecho de que los Estados Unidos alcanzaron su “peak oil” a principios de los años 70 y su producción actual está a más del 50% por debajo de su récord histórico. En otras palabras, a pesar de toda la tecnología que está a su alcance, el país más “desarrollado” del mundo no ha sido capaz de resolver el problema del suministro de petróleo y ahora importa más del 65% del que consume. Entonces, si realmente el fenómeno de “peak oil” es un mito o una conspiración y las nuevas formas de la tecnología seguramente nos ayudarán a producir una cantidad ilimitada del petróleo, ¿por qué el país más avanzado tecnológicamente ha sido incapaz de resolver este “simple y fácil” problema? Pues porque es imposible. Ahora hablemos de Arabia Saudí. Es interesante el hecho de que, a pesar de sus famosas reservas de 270 mil millones de barriles, la producción de petróleo saudí, en realidad, ha descendido desde 2004 y actualmente se encuentra por debajo de su récord de 1981 (Figura 2). Y no es que los saudíes no tengan incentivo de producir petróleo cuando un barril se vende a precios superiores a 60 dólares. Entonces nos deberíamos de preguntar porqué los saudíes no pueden mantener el crecimiento de su producción.. La producción de Arabia Saudí decae- No es ningún secreto el hecho de que todos los yacimientos “super gigantes” de Arabia Saudí fueron descubiertos hace algunas décadas y están muy maduros. Algunos geólogos afirman que estos yacimientos están en un permanente estado de declive y que la compañía nacional de petróleo (Saudi Aramco) está tomando medidas desesperadas (inyectando cantidades ingentes de agua) para mantener presión de sus campos petrolíferos. Y esto es cierto, estamos ante un serio problema. Desde Méjico tampoco nos llegan noticias alentadoras. Recientemente salieron informes de que el campo petrolífero más grande de Méjico (Cantarell) que llegó a su “peak oil” en 2004 en 2,15 millones de barriles al día y a partir de ahí se están perdiendo 600.000 barriles diarios de producción. 

Complejo Cantarell, los quemadores de gas.
Actualmente, Cantarell (el segundo yacimiento más grande del mundo) produce tan solo 1,5 millones de barriles diarios; una caída importante en tan poco tiempo. Dentro de poco más de un año, o dos como máximo, Méjico prevé que la producción de Cantarell desacelere en otros 500.000 diarios. El panorama de Asia también parece ser oscuro.
 DaQing, el yacimiento petrolífero más grande de China también ha pasado su “peak oil”, lo que significa que el país más poblado del mundo también tendrá que importar petróleo en un futuro no tan lejano. El declive de la producción de los campos petrolíferos en distintas partes del mundo no sería tan preocupante si aún tuviéramos por descubrir nuevos y gigantescos yacimientos. No obstante, y es una observación personal, en los últimos 35 años solo un yacimiento de estas características ha sido descubierto (el yacimiento de Kashagan en 2000). Y debido a los elevados costes y las dificultades tecnológicas, su producción comenzará en 2019 y su extracción máxima será de 1,5 millones de barriles diarios, una gota en el océano. Así que lo que quiero decir es que si aún tuviéramos por descubrir un yacimiento petrolífero importante, a nivel mundial, el petróleo de este yacimiento tardaría otra década en llegar al mercado, y tendríamos que ir descubriendo muchos yacimientos de esos para satisfacer la demanda mundial. 

Y para complicar aún más la situación, está previsto que muchos de los yacimientos existentes entren en declive en los próximos años. De esta manera, más que aliviar la demanda existente, el petróleo de los nuevos yacimientos compensará el declive de los antiguos campos. Y es un punto de vista que pasan por alto muchos de los analistas del sector y los economistas. En cualquier mercado, es importante mirar la oferta sin examinar detenidamente la demanda. Así que vamos a mirar esta tendencia. A pesar de los elevados precios, la demanda global de petróleo está en sus máximos históricos. Esto significa que los altos precios no influyen en la demanda. Aunque la demanda de los países industrializados ha decaído algo, las economías emergentes, liderados por China e India, consumen cantidades cada vez mayores de petróleo. Y es más, se espera que aproximadamente 500 millones de asiáticos migrarán a áreas urbanas en la próxima década, lo cual hará aumentar la demanda de petróleo. Hoy en día, un americano medio usa aproximadamente 25 barriles de petróleo al año, mientras que un chino consume tan solo 2 barriles al año y un hindú quema menos de un barril al año. Alguno de los países más desarrollados de Asia, como Hong Kong, Corea del Sur y Japón consumen aproximadamente 17 barriles per capita. Y es para tener en cuenta que, a pesar de los extremadamente bajos niveles del consumo per capita, actualmente el consumo de China y de la India en conjunto es el 11% de toda la producción mundial de crudo comparando con el 6% que consumían a principios de la década. Si la demanda de estos países seguirá creciendo a ritmos semejantes, necesitaríamos otra Arabia Saudí para satisfacer sus necesidades de petróleo. Por desgracia, mis investigaciones me indican que no existe otra Arabia Saudí para satisfacer la creciente demanda de China y la India. Y es más, si mi planteamiento es correcto y el suministro global es incapaz de superar los niveles actuales (84,5 millones de barriles diarios), veremos el petróleo a precios mucho más altos. Si no se hace nada para resolver este problema, nos veremos en una situación donde el consumo de petróleo será racionado.

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